La ruta nos sorprendió gratamente, incluso a los más veteranos, con carreteras espectaculares por el norte de Portugal, Asturias y Cantabria, atravesando paisajes de ensueño como los Picos de Europa y los Valles Pasiegos.
Aunque se trata de un evento masivo, la organización destacó por su excelente trabajo en seguridad y logística, superándose año tras año. Hubo un gran ambiente de compañerismo, pero siempre hay que criticar a una minoría de participantes que confunden la ruta con una competición. Siempre hay gente así.
La experiencia fue tan positiva que muchos ya piensan en la edición de 2026 y esperan con ilusión que se abra de nuevo las inscripciones para el año que viene. Un año más, el PuntApunta de BMW ha demostrado ser una cita imprescindible para los amantes de las motos, culminando con la ansiada foto de finisher en Bilbao y dejando a todos con ganas de más y ROM estuvo alli.